El 28 de septiembre se conmemora el Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro. Desde la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México (RNDDHM), reconocemos esta fecha como una oportunidad para visibilizar el aporte fundamental de las defensoras de derechos sexuales y reproductivos, quienes durante décadas han sostenido una lucha colectiva para que las mujeres puedan decidir libremente sobre sus cuerpos y sus proyectos de vida.
Los avances alcanzados en México no son producto del azar. Son resultado de la organización, la persistencia y la acción de miles de defensoras y organizaciones feministas que han acompañado a mujeres, brindado información y servicios, impulsado cambios legislativos, promovido estrategias jurídicas, generado conocimiento y colocado en el debate público el derecho a decidir.
Desde 2021, la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional la penalización absoluta del aborto y, en 2023, determinó la despenalización del aborto a nivel federal. Estos avances representan importantes conquistas de una lucha colectiva que las defensoras han construido y sostenido desde distintos territorios y frentes de acción.
Sin embargo, el reconocimiento de estos avances también implica mirar a quienes los hicieron posibles. Defender los derechos sexuales y reproductivos sigue siendo una labor indispensable y, en muchos contextos, riesgosa.
Desde nuestra estrategia de registro de agresiones a defensoras de derechos humanos hemos documentado 172 agresiones ocurridas entre 2020 y 2026 contra 30 defensoras y 8 organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos sexuales y reproductivos en México.
Estas agresiones no solo vulneran el derecho a defender derechos humanos: buscan obstaculizar y silenciar una labor que ha sido fundamental para ampliar las libertades y la autonomía de las mujeres. Entre los casos registrados destacan 11 procesos penales y/o administrativos injustificados y 6 detenciones arbitrarias.
Ser defensora de los derechos sexuales y reproductivos significa abrir caminos donde antes había silencio, acompañar donde había miedo y defender la autonomía donde persisten intentos de control sobre nuestros cuerpos y nuestras decisiones.
Por ello, desde la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México reconocemos y reivindicamos el aporte de las defensoras que, desde sus comunidades, organizaciones, colectivas, espacios de acompañamiento, ámbitos jurídicos, de salud, comunicación, educación y movilización, han hecho posible avanzar hacia una vida en la que decidir sobre nuestros cuerpos sea un derecho y no un privilegio.
En el marco del 28 de septiembre, hacemos un llamado urgente al Estado mexicano a garantizar las condiciones para que quienes defienden los derechos sexuales y reproductivos puedan realizar su labor en libertad, sin criminalización, estigmatización ni violencia, así como a garantizar de manera efectiva el acceso al aborto legal, seguro y gratuito en todo el país.